Noticias

Junior y Barranquilla: un amor para toda la vida

Por: Víctor Amariz Castro

Desde sus primeros años en el amateurismo, Junior se convirtió en el equipo por excelencia en Barranquilla. El buen juego, los goles y los títulos atraparon inmediatamente a la afición de la capital del Atlántico, que vio en el equipo que en ese momento se llamaba Juventud Infantil como el insigne representante de la ciudad pionera del fútbol en Colombia.

A medida que crecía la ciudad también lo hacía el equipo, que en los años cuarenta inscribió su nombre entre los fundadores del primer campeonato profesional de fútbol en Colombia, finalizando en el segundo puesto. Las penurias económicas lo hicieron desistir de participar en el campeonato de 1954, pero en 1966 volvió para quedarse. La ciudad anhelaba el regreso del equipo de sus amores, ese que once años después le retornó toda la confianza y el esfuerzo con el primer título de la rica historia del cuadro rojiblanco. Barranquilla entera inundó las calles para celebrar ese ansiado campeonato que hombres como Juan Ramón Verón, Dulio Miranda, Juan Carlos Delménico y Gabriel Berdugo habían hecho posible en Bogotá.

Tres años después, la ciudad volvió a vibrar con la segunda estrella conseguida en Cali. Cuando los héroes del nuevo campeonato llegaron una multitud los recibió, confirmando que el amor entre la ciudad y el equipo crecía cada vez más. El título de 1993 fue el más especial porque se consiguió en un estadio Metropolitano a reventar. Barranquilla pudo ver de cerca cómo Oswaldo Mackenzie rompía la sequía de 13 años sin títulos. Esta vez no tenían que esperar; ellos estaban aquí.

Los siguientes títulos (1995 y 2004) también se conseguirían fuera de la ciudad, pero Barranquilla, fiel como siempre, siguió a cada momento a los jugadores que lograron vencer las adversidades y coronarse campeones.

En 2010 nuevamente Barranquilla fue testigo de primera mano de cómo Giovanni Hernández y Carlos Bacca, junto a otros jugadores destacados, vencían a La Equidad para que la ciudad fuera una sola fiesta, inundando cada calle con alegría por el nuevo título. Las siguientes conquistas en Liga fueron con Junior como forastero, pero siempre la ciudad puso su grano de arena para que el equipo estuviese fortalecido y consiguiera los objetivos.

Cada campeonato conseguido por el cuadro rojiblanco a lo largo y ancho de la historia tiene, sin duda, a Barranquilla como un participante activo: esta ciudad que fielmente sigue al equipo a todas partes, que nunca pierde oportunidad para demostrar el amor que siente por el club y que confirma cada día más que el vinculo que los une es inquebrantable.

No por nada Juan Gossaín dijo en una ocasión que Junior era «la querida de Barranquilla».

Etiquetas

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar

Bloqueador de anuncios detectado

Por favor, considere ayudarnos desactivando su bloqueador de anuncios