Junior sacó su pasaporte a la final de la Liga Águila en Ibagué

El sufrimiento; otra vez ese bendito sufrimiento. Ese elemento que tanto adorna los partidos importantes de Junior, nuevamente dijo presente en una nueva clasificación del tiburón a la final de la Liga Águila, gracias al empate a dos tantos que consiguió en la casa del Deportes Tolima. Los tantos de Germán Mera y Edwuin Cetré certificaron el pasaje de Junior hacia la instancia definitiva del campeonato por tercera vez consecutiva, algo que nunca había logrado en sus 95 años de historia.
El partido tuvo un ritmo frenético en los primeros minutos, cortesía de un Tolima que, ante la obligación de ganar ante su gente para llegar a la final, atacó con todo el pórtico tiburón. Tuvo su premio al minuto siete, utilizando una fórmula que le dio resultados anteriormente: el cabezazo. José David Moya aprovechó su estatura, se alzó más que todos y venció a Sebastián Viera. Sin embargo, el elenco visitante no se amilanó ante la adversidad y le dio al Tolima una cucharada de su propia medicina: Germán Mera, ese defensa salvador que se ha ganado el corazón de los hinchas rojiblancos, utilizó su testa para empatar el encuentro y silenciar el Manuel Murillo Toro.
El tanto del empate pareció desconcertar al Tolima, que tenía la posesión del balón pero no lograba hilvanar jugadas de real peligro. Sin embargo, fue una acción individual la que le permitió nuevamente ponerse en carrera: Alex Stik Castro, uno de los más destacados del elenco pijao, tomó el balón, se adentró en el área y cayó, acción que el juez Andrés Rojas sancionó como pena máxima. Al cobro Davinson Banguero, quien engañó totalmente a Viera y colocó el segundo tanto para el vinotinto y oro.
Parecía que la noche se le venía a Junior, máxime si se tiene en cuenta que Gabriel Fuentes fue expulsado en una discutida acción con Anderson Plata. No obstante, Junior sacó fuerzas, mostró temple y encontró el empate: ‘Cariaco’ González, ese jugador desequilibrante que tantas alegrías le había dado al Tolima, esta vez fue el verdugo al realizar una habilitación magistral a Edwuin Cetré, quien sacó un potente zapatazo que se le escapó a William Cuesta e ingresó por el palo que estaba custodiando. El 2-2 dio inicio a la táctica desesperada del Tolima que atacó infructuosamente por todos los frentes. Ni la superioridad numérica ni el tiempo excesivo de reposición estuvieron de su lado.
El 2-2 le permite a Junior cerrar su participación en los cuadrangulares como líder del grupo A con 11 puntos, producto de 3 triunfos, dos empates y una derrota. Ahora el elenco barranquillero se preparará con miras a la búsqueda de un tercer título consecutivo en torneos cortos, algo que nunca ha logrado en su rica historia. Sin duda, un nuevo campeonato servirá para finalizar con broche de oro la década más exitosa de la historia rojiblanca.



