Iván Valenciano: un bombadero de muchos kilates

En el fútbol, la mayor alegría es el gol. Cuando el balón logra ingresar en la portería rival, los hinchas desatan sus emociones y experimentan el placer de sentirse victoriosos, y la desazón de sentirse derrotados. El gol te permite estar cerca del triunfo, del título, de la gloria. Por eso todos los futbolistas, independientemente de su posición, buscan experimentar esa sensación de anotar un gol.
Para la hinchada, los artilleros tienen un sitio especial en el corazón, por ser los que más alegrías entregan domingo tras domingo. Y hubo un jugador que fue especialista en eso, merced a su potente remate e incansable ímpetu por anotar. Ese fue Iván René Valenciano, que desde que pisó por primera vez como profesional una cancha de fútbol, dejó en claro que llegaba a hacer historia.
Santa fe fue su primera víctima en un partido disputado el 23 de octubre de 1988. A pesar de perder, Junior ganó un nuevo goleador. Aquel jugador que por entonces tenía 16 años convenció a propios y extraños de sus capacidades, las cuales terminarían de explotar dos años después. En 1991, la ‘Juniormanía’ fue el impulso que necesitaba el oriundo del barrio Simón Bolívar para consagrarse como goleador, perforando las redes 30 veces y obteniendo su primer botín de oro. Lastimosamente, no pudo coronarse como campeón.

La revancha llegó tras un fugaz paso por Atalanta, equipo en el que jamás terminó de amoldarse. Se regresó a Barranquilla, en pleno campeonato de 1993. A pesar que dio seis meses de ventaja, el ‘bombardero’ logró marcar 18 goles que contribuyeron a romper el ayuno de títulos que acumulaba el ‘tiburón’. Para ese entonces, el regreso del hijo pródigo tuvo un final feliz.
No es descabellado decir que las palabras ‘Valenciano’ y ‘gol’ son prácticamente sinónimos. Cuando se habla de Iván René, en la mente de todos se activa un recuerdo, el cual lo tiene a él como protagonista: la particularidad es que este gol no es con Junior, sino con la selección Colombia. En las eliminatorias mundialistas disputadas en 1993, Valenciano recibe el balón tras un pase del ‘Pibe’ Valderrama, y con un enganche deja fuera de combate a Ricardo Altamirano, lateral de la selección Argentina, para luego soltar un zapatazo inatajable para Sergio Goycoechea. Ese gol significó el inicio del fin de un largo invicto de la ‘albiceleste’, que finalmente cayó derrotada 2-1 ante la ‘tricolor’.
Luego llegaría la gran campaña en Copa Libertadores, en el que el ‘tiburón’ llegó hasta semifinales. Iván fue la gran figura en esa instancia ante Vélez Sarsfield, al marcar los dos goles del triunfo en Barranquilla, y el del descuento en Argentina. A su vez, marcó su penal correspondiente en la definición. Sin embargo, el fallo de Ronald Valderrama privó al equipo de lo que pudo ser su primera final continental.

La decepción de la eliminación fue rápidamente superada en 1995, en lo que fue un gran año para el bombardero: además de lograr su segundo título con Junior, se convirtió en el máximo goleador del club al superar a Nelson Silva Pacheco. Unión Magdalena fue su víctima, mientras que Once Caldas fue el equipo que tuvo el ‘honor’ de recibir su gol 100 como profesional. Todos números impresionantes para el atacante barranquillero, teniendo en cuenta que en el siguiente campeonato, 1995/96, consiguió su mayor producción anotadora: 36 anotaciones que le valieron su tercera bota de oro, siendo el único jugador de Junior en lograrlo.
Al final, fueron 156 goles los que marcó Valenciano con la camiseta de Junior, una marca que aun no ha sido superada. El que está más cerca es Teófilo Gutiérrez con 94 tantos, y parece poco probable que pueda superarlo. Esto demuestra la importancia de lo logrado por el barranquillero, que últimamente ha sido objeto de polémica por sus comentarios contra el equipo.
Aún así, la historia no se puede borrar, y la historia dicta que Iván René Valenciano es ídolo al lograr dos títulos, tres campeonatos de goleo y una marca muy difícil de igualar, como lo es ser el goleador histórico de los duelos más importantes que ha protagonizado Junior. Un bombardero que, a pesar de su condición física, ha dejado una huella en el equipo de sus amores. Amado u odiado, Iván René Valenciano es una insignia de Junior, un bombardero de muchos kilates y lleno de gloria.





