OPINIÓN: EL DE MÁS GOLES, MEJOR FÚTBOL Y GRAN RIVAL A VENCER
Por Armando Diazgranados @diazgranadosco
Señoras y señores… Junior ha vuelto a ser en este último mes ese equipo bravo que toca y la toca, que juega bonito y a todos derrota, tal y como reza en esa primera estrofa del afamado cumbión que compuso el ya desaparecido Pepe Molina.
El tiburón ya había alcanzado a mostrar sus dientes en aquellos primeros partidos en el renovado Romelio, cuando le hizo de a tres a Pasto y Huila, respectivamente. Luego entró en un pequeño bajón que lo condujo a una racha negativa, pero después de la polémica caída frente al Caldas comenzó a hilar una serie de resultados que ayer arribó a ocho partidos -incluyendo todas las competencias-, en los cuales no solo recuperó la alegría y soltura en el juego, sino que también adquirió una voracidad goleadora que arroja un saldo de 17 goles, metiendo la paliza de anoche a Patriotas.
En este maremágnum ofensivo rojiblanco, el gran anotador ha sido un muchacho al que la ignorancia atrevida quiso comparar con un jugador limitado como Edinson Toloza, pero que con sus cuatro goles mas su técnica, picardía y habilidad logró callar esas bocas malintencionadas: él es Daniel Moreno, principal pieza de recambio en la delantera, que de a poco quiere ganarse un puesto en la titular. Como dato adicional, el nacido en Carepa, Antioquia, fue el único jugador de Junior que pudo marcar en los tres torneos (tres en Liga, uno en Suramericana y otro en Copa); se dice en tiempo pasado porque Junior ya está fuera del certamen que reúne a los equipos de Primera y Segunda División. Le siguen a Moreno: Jarlan (3); Teo, González y Escalante (2), mientras que Díaz, Cantillo, Piedrahita y Rivas aportaron un tanto cada uno.
Es cierto que Junior es quinto en la tabla de posiciones; pero a pesar de su lugar en la tabla y de haber equipos que juegan bien o que pasan por un momento especial, tal es el caso de Tolima, Caldas, Bucaramanga y La Equidad, el conjunto barranquillero es el de más goles, con 28, el que mejor fútbol juega y que se convierte también en el gran rival a vencer por su millonario presupuesto, porque el técnico Comesaña ha sabido potenciar activos muy importantes como Fuentes, Díaz y Jarlan, está consolidando jugadores que vienen del Barranquilla como Moreno y Ditta, y finalmente, porque sus grandes figuras están en un nivel que es de temer para los rivales.
Pasando a lo de ayer y para reforzar el por qué es el gran candidato a quedarse con la estrella, cabe resaltar que se logró que por fin dieran el primer golpe en los partidos; y no dio uno, sino dos en los primeros 15 minutos dejando de lado la percepción entre la gente de que Junior se estaba convirtiendo en equipo de segundos tiempos. Con los dos goles tempraneros, los jugadores se llenaron de confianza, les permitió manejar el trámite a su antojo y cuando volvieron a aumentar el ritmo, aprovecharon para redondear la goleada ante el Patriotas más flojo que haya podido venir a Barranquilla en siete temporadas de estadía en Primera y que ratifica al ‘tiburón’ como el mejor local del FPC, con un 100 % de rendimiento en el Metro.
Todo salió tan redondo ayer, que hasta Viera, quien tenía tiempos sin atajar una pena máxima, lo hizo ayer al desviar el cobro de Kelvin Osorio, luego que el árbitro Óscar Gómez sancionara un penal inexistente por una supuesta mano de Ditta. La repetición dice que la pelota pegó en su espalda. Como dirían en la esquina, la trampa salió.
Aparte de lo hecho por Moreno, la gran figura del partido con sus dos goles, también hay que destacar el gran partido de Teo que, aunque ayer no se hizo presente en el marcador, sí tuvo participación clave en tres de los goles al dar dos asistencias de manual y estrellar una pelota en el vertical que terminó embocando Jarlan. Eso demuestra que cuando está fino, te liquida. Otro que está en un nivel estelar es Cantillo, quien desde que volvió de la lesión se ha convertido en pieza fundamental del medio hacia arriba, asistiendo de forma maravillosa como ayer o anotando como el sábado ante el cuadro rojo de Bogotá.
El domingo contra Nacional es una bonita oportunidad para que Junior ratifique su buen momento, vuelva a ganar como visitante, justifique los elogios en este escrito, dé un gran golpe sobre la mesa en pleno Atanasio, diga “¡aquí estoy yo!” y le marque el territorio a sus rivales por el título.



