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La séptima estrella y los 3 milagros

Por: Leonardo Obredor Jiménez |@leonardo_eoj

Seguimos con nuestro especial de los 10 años más poderosos y fructíferos del Junior. En esta ocasión, la tan sufrida séptima estrella. La bordamos a punta de sudor frío, estrés, consumo de uña y taquicardia, porque es que así fue.

Hagamos un repaso de lo que fue la entonces llamada Liga Postobón – II. Los jugadores que estelarizaban la película rojiblanca eran: Sebastián Viera, quien venía del AE Larisa de Grecia, John Viáfara, José ‘el Ringo’ Amaya, Sherman Cárdenas, César Fawcett, Juan David Valencia, Luis Páez, Víctor Cortés, Carlos Bacca, Giovanni y Vladimir Hernández, entre otros.

El torneo empezó justo una semana después de la final de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA que se llevó a cabo en Colombia. El camino se inició con Jorge Luis Pinto, pero una llamada de la selección de Costa Rica lo alejó del banco tiburón. Asumió José Eugenio ‘Cheché’ Hernández, quien comenzó a dirigir al equipo el 7 de septiembre de 2011. Los ‘Tiburones’ finalizaron la fase del todos contra todos por primera vez en los torneos cortos como primeros de la tabla, con 31 puntos, marcaron 28 goles y recibieron 22.

Los cuartos de final iniciaron el 3 de diciembre de 2011, el rival fue Boyacá Chicó. El Estadio de la Independencia fue el templo que albergó el primer encuentro y el resultado se fue en cero, vacío, nada por aquí, nada por allá… el dolor fue en el Metro, como cosa rara. El primer baldado de agua fría cayó al minuto 3: un gol naciente de un tiro libre. Llegó segundo gol al minuto 11, luego de un error de la defensa. Arranca el segundo tiempo, minuto 6 y empieza el primer milagro, penalti y gol de Bacca, y al minuto 20 Vladímir Hernández con un bombazo empata el partido y clasifica a Junior gracias al punto de ida en Tunja.

Vladimir Hernández, el héroe de la clasificación.

En semifinales el rival fue Millonarios. Junior perdió en Bogotá 3-0 el 11 de diciembre y parecía imposible una remontada tan épica, pero por favor: estamos hablando de Junior. 3 días después inició el partido de vuelta: al minuto 14 del primer tiempo, Juan David Valencia silencia la capital del país con un tiro libre milimétrico y hace estallar de la emoción al Metropolitano; primer gol. Al minuto 27, impulsado por la fuerza que daba la hinchada, Valencia le pone un pase entre los defensas azules a Bacca; el porteño elude a uno y centra a Vladimir Hernández, quien responde de cabeza… segundo gol. Los decibeles alcanzados por la alegría de la muchedumbre que asistió al estadio eran muchos, inconmensurables; no se pudieron medir.

Minuto 65 de juego: Luis Nárvaez sale del área custodiada por Viera y envía la pelota a Vladimir, que de inmediato se la pone a Bacca. Poseído por el espíritu del Pibe Valderrama, el porteño se la entrega a Giovanni Hernández ahí, en el pie. Acto seguido, Hernández engancha con derecha y patea con la misma. Nada pudo hacer el arquero Nelson Ramos; el balón acababa de ingresar y el Metropolitano danzaba cumbia gracias al onceno que lo dejó todo en los 90.

Giovanni Hernández solo marcó un gol en 2011, pero fue el más importante.

Le siguieron los penales, el horror para aquellos que sufren del corazón… pero no esta vez, pues el equipo rojiblanco hizo los 5, mientras que Viera fue el verdugo de Mayer Candelo y acabó con la ilusión azul. 5-4 a favor del Junior finalizó la tanda y se materializaba el segundo milagro.

Gran final contra Once Caldas, si Junior ganaba esa liga sería campeón del torneo. El onceno tiburón ganó en el Metropolitano 3-2 y fue al estadio Palogrande de Manizales a ratificar el título, pero Once Caldas se acordó de la previa hazaña de los Rojiblancos y decidieron copiarla: empataron el marcador global a 3-3 en el minuto 2 de adición del primer tiempo. Sin embargo, Bacca respondió y al minuto 13 del segundo tiempo volvió a poner la balanza a favor de la Costa: 4-3. 14 minutos después, Guillermo Beltrán empataría de nuevo el marcador y finalizarían los 90 reglamentarios 4-4.

Junior jugó con alma, vida y corazón, mostrando por qué es el más grande de la Costa Caribe.

Arranca la tanda de penales: Giovanni hace el primero, Valencia el segundo, Sherman el tercero, y Luis Páez el cuarto. Por su parte, Viera ataja el disparo de Payoy y el palo impide que entre la pelota pateada por el paraguayo Beltrán. Silencio sepultural en Manizales, el ‘Tiburón’ dio vuelta olímpica en casa ajena y el último milagro se efectuaría: Junior campeón de liga por séptima vez.

Manizales se convirtió en la quinta ciudad de Colombia en donde Junior gritó campeón.

Victor Amariz Castro

Comunicador social y periodista de la Universidad Autónoma del Caribe, con experiencia como redactor y reportero en prensa digital y televisión. Coordinador y editor de JUNIOR A UN CLICK. Junior, River y Milan, en ese orden.

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