Junior, el visitante que se cae a pedazos en los grandes estadios de Colombia

El partido disputado en el Estadio Atanasio Girardot de Medellín fue un nuevo capítulo en el manojo de inseguridades en el que se ha convertido Junior. El conjunto dirigido por Juan Cruz Real fue derrotado como visitante una vez más, y las críticas aumentan debido a que, a la pobre respuesta futbolística, se evidencia también una falta de gestión por parte del DT, quien prefiere escudarse en el arbitraje al no hallar una razón concreta del por qué su equipo no está respondiendo.
Contrario a lo que pregona el técnico en cada contacto con los medios de comunicación, en el primer tiempo se evidenció a un Junior que solo tuvo una opción de gol: un cabezazo de Homer Martínez que pasó cerca del arco defendido por Andrés Mosquera. En el resto de la etapa inicial Junior se dedicó a sufrir, a aguantar cada embate ofensivo del conjunto dirigido por Julio Comesaña, que junto a Vladimir Hernández y Germán Gutiérrez se jugaron un partido aparte.
Lo único destacable de este partido por parte de Junior es que pudo superarse a sí mismo. Cuando se creía que no se podía jugar peor que como se jugó ante Nacional, llegó el partido ante Once Caldas. Y cuando se creía que no podía haber peor partido que ese, llegó el encuentro ante Medellín. Un paso atrás en una escalera descendente. Si bien Juan Cruz Real manifestó que el equipo debe jugar como dicta la identidad juniorista, nada de eso se vió en los 90 minutos que se jugaron en territorio antioqueño.
El segundo tiempo fue la debacle. Solo dos minutos bastaron para que la estantería de Junior finalmente cayera. Luciano Pons, un argentino que apenas llegó este semestre a Colombia, desnudó las falencias defensivas (como lo han hecho los otros seis equipos a los que han enfrentado anteriormente) e hizo morder el polvo de la derrota al ‘tiburón’. Pero más allá de las cualidades de Pons, fueron los groseros errores, principalmente de Germán Mera, lo que termino condenando al conjunto ‘rojiblanco’.
Ante la falta de ideas, no hubo rebeldía; ante la falta de organización, no hubo orden; ante la falta de juego, no hubo soluciones. En la misma desesperación, el técnico Juan Cruz Real optó por mencionar lo que para él fue la principal razón de la derrota: el arbitraje. A pesar que el arbitraje no es el que hace la alineación, no es el que no encuentra soluciones cuando sus jugadores no rinden y no es el que comete errores que cuestan puntos, el técnico se enfoca en que la parcialidad de los jueces ha perjudicado al conjunto ‘tiburón’, un visitante que sigue cayéndose a pedazos en los grandes estadios del país.



