El 2 de junio de 2010 es una fecha que quedará grabada en la memoria del hincha juniorista: ese día, con la capitanía de Giovanni Hernández y el poder goleador de Carlos Bacca, frente a miles de almas ataviadas con los colores rojo y blanco, Junior venció 3-1 a La Equidad y alcanzó la anhelada sexta estrella.
En esa época, el equipo que era dirigido por Diego Edison Umaña venía precedido de una tempranera eliminación de la Copa Libertadores a manos del Racing Montevideo. Así mismo, el ‘tiburón’ llegaba herido porque el año anterior había dejado escapar increíblemente el título en casa ante Once Caldas, por lo que la hinchada pedía a gritos una alegría que era esquiva desde 2004.
Cabe destacar que en ese torneo hubo un cambio en el formato: debido a que en ese año se iba a disputar el mundial en Sudáfrica no se jugaron cuadrangulares sino semifinales, por lo que solo clasificaron cuatro equipos, lo que aumentó la exigencia para los jugadores ‘rojiblancos’.
Y ellos lograron responder a esa exigencia: durante la fase todos contra todos Junior se caracterizó por ser un equipo con alta producción ofensiva, marcando goles en 13 de las 18 fechas. Como local logró 24 puntos de 27 posibles, traducidos en 8 triunfos y una derrota 0-3 con Real Cartagena. Como visitante su actuación fue más regular, a tal punto que solo pudo conseguir un triunfo (2-1 a Quindío en Armenia). Al final, terminó en la tercera posición con 9 victorias, 5 empates y 4 derrotas, 28 goles a favor y 17 en contra.
En la instancia semifinal se enfrentó a Independiente Medellín, campeón del torneo anterior; Junior venció 3-1 en Barranquilla y luego cayó derrotado 1-0. El global finalizó 3-2 a favor del ‘tiburón’, lo que le permitió disputar la final ante La Equidad, que había eliminado a Deportes Tolima, líder del torneo.
El primer partido se disputó en Bogotá y finalizó a favor de La Equidad 1-0. Ya en Barranquilla Junior salió desde el principio a buscar la victoria y en solo 18 minutos dio vuelta la serie: Carlos Bacca y Víctor Cortés fueron los anotadores de los goles que pusieron a delirar a toda Barranquilla. Sin embargo, al principio del segundo tiempo el elenco ‘asegurador’ descontó con Leonardo Castro.
Cuando parecía que el 2-1 estaba sellado y el título se iba a decidir por la vía de los penales, llegó la jugada que definió el partido. Luego un rechazo desesperado de un defensa de La Equidad, el balón rebotó en la canilla de Carlos Bacca, ‘bañó’ al portero y finalizó dentro de la red para desatar la algarabía de las 60 mil personas que llenaron el estadio Metropolitano y de la ciudad entera, que por primera vez celebraba un título a mitad de año.
En la conquista de su sexto campeonato, Junior formó de la siguiente manera: Carlos Rodríguez, arquero; Hayder Palacio, Román Torres, Jhon Valencia y César Fawcett, defensas; Jossymar Gómez, Jorge Casanova y Giovanni Hernández, volantes; Luis Carlos Ruiz, Víctor Cortés y Carlos Bacca, delanteros. También se destaca el aporte de jugadores como Martín Arzuaga, Vladimir Hernández, Breyner García, Alexander Jaramillo y Adrián Berbia (suplentes en ese partido), así como de Emerson Acuña, Norvey Orozco, Paulo César Arango y Didier Muñoz.
Esta sexta estrella fue especial porque fue la primera conquista de varios jugadores que luego se consolidaron en el equipo y son queridos por la hinchada barranquillera, tales como Giovanni Hernández, Carlos Bacca y Vladimir Hernández, mientras que para jugadores como Martín Arzuaga y Emerson Acuña fue la segunda consagración con el equipo de sus amores. Sin duda, un título que queda en la historia y hoy, once años después, es recordado por cada hincha juniorista por ser una conquista que se logró en casa, en el majestuoso estadio Metropolitano.