Uncategorized

Rafael Pérez, con la ilusión de regresar a Junior: «Tengo todavía ese deseo de volver a ese equipo en el que realmente he sido feliz»

A su llegada en 2017, Rafael Pérez cambió las críticas por aplausos. El defensor cartagenero, que era visto por la hinchada barranquillera como un jugador desconocido, se ganó a pulso un lugar en la historia de Junior gracias a su entrega y compromiso, que le permitió ser pilar del equipo que conquistó cuatro títulos en Colombia, entre esos el histórico bicampeonato, y llegó a la primera final internacional de la historia.

La ‘muralla’, apodo que se ganó durante su estadía en Barranquilla, concedió una entrevista a DEPORTES A UN CLICK, en el que recordó grandes anécdotas de su paso por la rojiblanca. Entre esas anécdotas, destaca la historia de su llegada a Junior cuando estaba en el fútbol búlgaro: confesó que cuando le dijeron que iba a llegar a Junior, no lo dudó dos veces: «En Bulgaria tenía una buena relación con los dirigentes: querían que me nacionalizara, pero debía firmar un contrato de tres años. Mi familia quería volver, decidimos y hablamos con el dueño del club, quien respetó mi decisión. Me llama mi representante y me dijo que había dos ofertas en Colombia: cuando me habló de Junior, le dije que no me hablara del otro club porque no me importan las condiciones: quería ir a Junior. Estoy agradecido con esa oportunidad porque Julio confió en mí: me subió al Real Cartagena, donde debuté, y después pidió mi llegada a Junior».

Desde su llegada en 2017, Rafael Pérez se ganó un puesto en la titular de Junior.

Sobre su llegada, Rafael aceptó que vivió momentos difíciles porque no era plenamente conocido por la hinchada barranquillera: «cuando yo llegué no me recibieron de la mejor forma, porque decían que no me conocía ni mi madre. Mi llegada fue muy criticada porque era consciente que a Junior deben llegar refuerzos de renombre. Me decían una cantidad de cosas: que no me conocían, de dónde salí… recuerdo que mi esposa se ponía muy triste. Me decía que por qué me trataban así, si no saben como era yo… recuerdo que en mi presentación en Junior, lo único que dije fue que no me gustaba hablar mucho, que me gustaba demostrar trabajo desde el primer día, con ganas, con actitud, con respeto hacia la afición y a una camiseta que vale muchísimo. Tratamos siempre de ganarnos un lugar y creo que hemos hecho una gran labor con esta gran institución».

Durante sus dos años en el equipo, Rafael Pérez vivió muchas anécdotas: entre las que más destaca está la histórica remontada ante Tolima, partido que considera fue el punto de quiebre para lograr la ansiada octava estrella: «Íbamos perdiendo 3-0. Fue un primer tiempo para el olvido. En el entretiempo de los partidos, Julio siempre nos daba indicaciones o decía algo para corregir, pero ese día no dijo absolutamente nada. Y nosotros, como jugadores, nos enfrentamos entre nosotros mismos. Yo hablé con Teo y le dije que sabíamos de sus condiciones, que lo necesitábamos. Nosotros habíamos tenido unos encontrones durante los entrenamientos de la semana, y en ese momento dejamos atrás las diferencias. Fue algo de entrenamiento, como cosa normal. Nunca fue algo más allá de una calentura de entrenamiento. Ese segundo tiempo fue de los mejores que he jugado en mi carrera. Fue una remontada increíble. También fue el punto de quiebre de nosotros en el campeonato, y por ende al final con todo eso que pasó, pudimos conseguir la estrella».

Otra anécdota que recuerda es la del supuesto «regaño» a Jarlan Barrera en la final de la Copa Sudamericana en Brasil, cosa que él desmintió: «Se dijo un montón de cosas que no eran ciertas. Pasaron otro tipo de situaciones que por respeto no la voy a decir, pero nunca le recriminé nada a Jarlan. Yo perdí el penal en Barranquilla, y no soy quien para recriminar nada. En el fútbol convivimos con errores y aciertos, y fue otro tipo de situación la que me incomodó. A todos los junioristas nos marcó ese día, porque fue de los mejores partidos que tuvimos, con todas las oportundiades para salir campeón, pero si las cosas no son para ti, no son para ti. Yo soy de las personas que vivo el fútbol internsamente, y por el carácter son cosas que no puedo contener».

Rafael Pérez tuvo en sus pies el triunfo ante Atlético Paranaense en Barranquilla, pero su remate desde el punto penal se estrelló en el travesaño.

A pesar de perder la final más importante de la historia rojiblanca, Pérez admite que el grupo se sintió orgulloso por la labor realizada: «Son cosas que lo marcan a uno, pero en el camerino dijimos que estábamos orgullosos de cada uno porque fuimos a una cancha omplicada, en el que no hicimos buen reconocimiento, y jugamos como si hubiésemos entrenado mucho tiempo allí. A pesar de empezar perdiendo, nunca bajamos los brazos. No logramos el objetivo, pero nos fuimos con la frente en alto porque dimos el máximo por intentar salir campeones esa noche».

Después de la histórica final en Brasil, el grupo se concientizó para enfrentar a Medellín en la final de Liga, partido que fue catalogado por Rafa como un duelo bastante difícil, pero en el que estuvieron enfocados para darle una alegría esquiva a la afición: «Esa final en Brasil fue muy dolorosa. Recuerdo que viajamos a medellín directamente, y en la noche siguiente nos reunimos todos para sacarnos ese dolor de haber perdido. Para el club había sido muy esquiva esa estrella, y era contra un rival que sabíamos que, si bien sabíamos que teníamos una buena diferencia, ellos eran fuertes de local. Dejamos todo lo que pasó en Brasil y tratamos de enfocarnos a lo que nos íbamos a enfrentar en esa final contra Medellín. Fue un partido bastante difícil: recuerdo que la primera chance la tuvimos nosotros con Luis Díaz, y después de eso el partido se nos pone cuesta arriba. Vivimos situaciones bastante adversas, y un respiro grande el ingreso de Yony González, que nos da ese gol en un momento crítico del partido. Son de esas cosas que el fútbol tiene, y que sabes que a veces no tienes una buena tarde, pero cuando las cosas son para uno, se dan».

Entre los logros de Rafael Pérez en Junior también se cuenta el bicampeonato conseguido en Bogotá ante Deportivo Pasto, el cual tuvo un sabor especial para el cartagenero por todo lo que se vivió en la previa de ambas finales: «Fue algo muy particular: en Barranquilla fue un partido muy cerrado, en el que enfrentamos a un equipo que, si bien no es tradicional en una final, pero que tenía la mejor defensa y que era de los más trabajados. Fue un rival bastante duro que nos cerró todos los espacios. La previa la vivimos porque se hablaba mucho donde se podia jugar: primero era Tunja, luego era Cali… con esa incertidumbre vivimos la previa del juego. Ya dentro del juego como tal, no nos generaron muchas situaciones. A lo último del partido, tuvimos ese error que le da la posibilidad a ellos para ponerle nerviosismo a la final. Esos penales que tanto nos habían quitado, esta vez fuimos efectivos. Celebrar un título en la capital, teniendo a mucha gente en contra, viendo en las noticias y en los comentarios que Pasto era Colombia… teníamos que hacer un gran esfuerzo colectivamente, porque sabíamos que había mucha gente en contra, gente de otros equipos apoyando al pasto. Fue una alegría inmensa celebrar un título en una ciudad tan futbolera como Bogotá».

Reflexionando sobre su paso por Barranquilla, Rafa afirma que para triunfar en Barranquilla se debe sobreponer a la presión, algo que siempre está presente en un equipo reconocido por ser el centro de atención de una región: «Hay que saber que Junior es un equipo que tiene mucha presión. Es el centro de atención de Barranquilla y muchos lugares de la costa. Puedes jugar diez buenos, pero si juegas un partido mal te llueven las críticas. Debes aprender rápidamente a sobreponerlas. No es un equipo fácil, pero es una linda oportunidad para demostrar que estás a la altura de una gran institución».

El cartagenero siempre fue reconocido por ser un defensor férreo, cuya principal virtud reside en el trabajo y en las ganas de defender la camiseta cueste lo que cueste. Para ello, debe tener un carácter particular que, si bien no es del gusto de muchos, es importante para cualquier equipo: «Yo soy una persona de mucho carácter. Soy muy tranquilo, pero también soy muy efusivo en ciertos momentos. Lo vivimos con Luis Narváez, que es uno de esos jugadores que le hacen bien a un equipo por su actitud. Mucha gente no lo observa, pero eso le viene bien a todos los equipos».

Sobre su paso en Junior, Rafael destaca a varios jugadores con los que forjó una gran amistad, además de confesar cuál fue el compañero con el que mejor se entendío en la cancha: «En Junior hice dos grandes amigos: con Jarlan Barrera, que fue de las primeras personas que me habló de Junior. Hice muy buena amistad con él y con Luis Díaz. En los últimos años hice amistad con Gabriel Fuentes, con Sergio Pabón y con Willer Ditta. También hice una gran amistad con Yimmi Chará, que es el padrino de mi hija. Son amistades que hice gracias al fútbol. En mis dos años en Junior tuve una regularidad bastante pareja. Con el compañero con el que me sentía más a plenitud es Jefferson Gómez: es uno de los más completos en la posición. Estuve con Willer Ditta y hacíamos un gran trabajo, lo mismo que Germán Mera, pero me sentí más cómodo con Jefferson Gómez».

Rafael Pérez fue pilar en las seis finales que disputó Junior en los últimos tres años.

Rafael Pérez expresó que se siente afortunado de haber escogido el fútbol como profesión, puesto que le ha brindado muchos retos y le ha permitido forjar una familia que ha desarrollado amor por el club rojiblanco: «Soy un agradecido con Dios y con la vida. Con 20 años estaba en China, sin saber nada del país. Son retos que me gusta vivir, y han quedado en un lugar muy especial en mi corazón. Todo se lo debo al fútbol y todo se lo debo a esta profesión, a correr los sueños detrás de una pelota. Me ha dado mi familia, estabilidad emocional. Mi segunda hija es barranquillera y siempre me pregunta cuando vamos a volver; también me pregunta que por qué no me pongo más la camiseta de Junior. Cuando me retire, nos gustaría radicarnos en Barranquilla».

Finalmente, Rafael Pérez confesó que su principal sueño es seguir haciendo historia con Junior, equipo al que espera regresar en un futuro próximo, principalmente porque la gente terminó acogiéndolo con respeto y cariño: «Un sueño que tengo es marcar esa historia con Junior, un torneo internacional. Ahora estoy aquí (en Talleres), pero sé que voy a volver, y voy a trabajar por ello. Yo tengo contrato con Talleres hasta el 30 de diciembre, pero a partir del 2 de enero entra en vigencia un contrato que tengo con Junior. Tengo todavía ese deseo de volver a ese equipo en el que realmente he sido feliz. Gente como en Barranquilla no se encuentra en otros lugares del mundo. El respeto, la admiración que tienen por nosotros les agradezco muchísimo. Me hacían sentir como si estuviese en mi ciudad».

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar

Bloqueador de anuncios detectado

Por favor, considere ayudarnos desactivando su bloqueador de anuncios