Junior manda en el Clásico Costeño

Adiós a la sequía. Se acabó el ayuno. Por fin Junior pudo gritar un triunfo y saborear un gol. Y lo hizo ante el rival de siempre, ese que se conformó con el punto, que no quería saber nada de la pelota y que rogaba que el árbitro pitara. Pero la última palabra la tenía Junior, y cantó victoria en una nueva edición del Clásico Costeño.

Desde el principio fue el equipo barranquillero el que mostró condiciones para llevarse la victoria. Los primeros minutos fueron a todo ritmo, destacándose Teófilo Gutiérrez, Luis ‘Cariaco’ González y Edder Farías, quien tuvo la aproximación más clara con un cabezazo que el arquero Ramírez mandó al tiro de esquina. Lo siguió intentado el ‘tiburón’, pero no pudo vulnerar la fortaleza ‘bananera’.

Para el segundo tiempo las cosas siguieron igual: Junior intentando, Unión aguantando. El partido poco a poco disminuyó en ritmo y se volvió monótono, como ha sido la constante en los últimos duelos del ‘rojiblanco’. Víctor Cantillo y Marlon Piedrahita se destacaron con sendos remates que no tuvieron destino de gol.

Pero cuando ya el árbitro estaba por pitar, llegó el cabezazo salvador de Germán Mera. Ese grito de gol que tanto aguantó la hinchada por casi 400 minutos, por fin pudo liberarse. Todos los jugadores se fundieron en un gran abrazo, un abrazo de solidaridad ante el regular momento. Este gol fue un bálsamo, una caricia al alma. Un gol que sirvió para decir «el bicampeón esta aquí, y sigue luchando».

El triunfo le otorga 14 puntos al elenco barranquillero y parcialmente se encuentra entre los ocho primeros del campeonato. Entre tanto, Unión Magdalena sigue deambulando por la zona baja de la tabla con sólo 8 unidades, preocupado porque ya llegó la mitad del campeonato y el descenso acecha. Pero la revancha está cerca: hay que esperar tres fechas, cuando se vuelva a jugar este clásico en la ciudad de Santa Marta.

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