En una semana, Junior afrontará su tercer partido en el 2020. El tiburón, que ha empezado con pie derecho, enfrentará a Independiente Medellín, un equipo con el que ha desarrollado una rivalidad que se ha traducido en buenos partidos y títulos de lado y lado.
Fundado el 14 de noviembre de 1913, el Deportivo Independiente Medellín es uno de los clubes más antiguos del fútbol colombiano, además de ser uno de los históricos que participó desde el primer campeonato disputado en 1948. Tuvo que esperar siete largos años para gritar campeón por primera vez en 1955, en un equipo en el que brillaba el argentino José Manuel Moreno y el barranquillero Efraín ‘Caimán’ Sánchez, que también estuvo en el segundo campeonato conquistado en 1957 con el poder goleador de José Vicente Grecco, que por muchos años fue el máximo goleador del equipo.
Sin embargo, luego de obtener ese segundo campeonato, el equipo entró en un bache futbolístico, del que no saldría hasta la década del 2000 con tres campeonatos en 2002, 2004 y 2009. De los tres, el que más recuerdan los hinchas del rojo antioqueño es el del 2004, puesto que se lo ganaron a Atlético Nacional, su rival de toda la vida. En total, el poderoso de la montaña tiene en su haber seis títulos de Liga (el último en 2016), además de dos Copas Colombia (1981 y 2019). También consiguió un total de 12 subtítulos (10 de liga, 1 de Copa y 1 de Superliga), de los cuales tres fueron ante Junior (1993 y 2018 liga, 2017 copa).
A nivel internacional, su mejor figuración fue en la Copa Libertadores 2003. Con un equipo en el que brillaban Mauricio Molina, Mahler Tressor Moreno, David Montoya y David González, entre otros, el poderoso dio de qué hablar en territorio sudamericano, puesto que fue capaz de vencer a Boca Juniors (a la postre campeón de ese torneo) y a Gremio de Brasil, además de colocar contra las cuerdas al poderoso Santos de Diego, Elano y Robinho. Otra gran campaña fue la realizada en 1994, en la que llegaron hasta la instancia de cuartos de final, donde perdieron con el Junior de Carlos Valderrama.
En la temporada pasada, el club antioqueño no pudo lograr una buena campaña, puesto que quedo eliminado de los cuadrangulares finales de ambos torneos. No obstante, en la Copa Colombia la historia fue muy distinta: logró vencer en la final al Deportivo Cali para obtener su segunda consagración en este torneo, además de un cupo a la Copa Libertadores del presente año, iniciando en la segunda fase contra Deportivo Táchira de Venezuela.
A pesar de sufrir la baja de su goleador histórico, el argentino Germán Ezequiel Cano, el elenco dirigido por Aldo Bobadilla (ex arquero campeón con Medellín en 2009) inició el 2020 de buena manera: en su primer partido empató a dos tantos en Ibagué ante Deportes Tolima, mientras que en su segundo compromiso derrotó a Rionegro 2-1. Entre sus figuras destacadas se encuentran Adrián Arregui, argentino que llegó la pasada temporada; Andrés Ricaurte, el frustrado fichaje que Junior no pudo conseguir y que en Medellín ha cuajado buenas actuaciones; Juan Fernando Caicedo, goleador del equipo en anteriores temporadas; y Javier Reina, de buen paso en Once Caldas y que en el elenco poderoso ya ha mostrado destellos de su fútbol.
Medellín siempre ha sido un rival de cuidado, y más en estos años, en el que lo ha enfrentado no solo en fases regulares, sino en partidos importantes que definen clasificaciones y títulos, lo que ha acrecentado la rivalidad. Sin duda, si Junior quiere obtener la décima estrella, debe conseguir un triunfo ante un rival importante para aumentar la confianza entre los jugadores y la hinchada. Y que mejor rival que Medellín, un poderoso equipo tradicional en el fútbol profesional colombiano.