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Atlántico, fuente inagotable de talento y goles para Junior

Atlántico cumple 115 años como departamento. Es uno de los más pequeños geográficamente, pero su incidencia en el acontecer regional y nacional es muy grande. Su capital, Barranquilla, es una de las ciudades más importantes a nivel económico, político y social, además de contar con muchos municipios que impulsan la economía y el turismo en el departamento.

Atlántico tampoco ha sido ajeno al fútbol: aquí se dio origen a Junior, uno de los equipos más tradicionales del balompié de nuestro país, que tantas alegrías ha brindado desde su fundación en 1924. El departamento ha hecho su aporte brindando al tiburón los mejores jugadores que las canchas nacionales han visto.

En las primeras dos estrellas de Junior, conseguidas en 1977 y 1980, hubo una valiosa participación del Atlántico con Jesús ‘Toto’ Rubio y Gabriel Berdugo, una zaga impenetrable ‘made in’ Barranquilla. Juntos conformaron una sólida defensa que fue la base para la doble conquista. Con ellos estaba Rafael Reyes, un hijo de Puerto Colombia que siempre que fue requerido, puso su grano de arena para sostener la muralla rojiblanca. También tuvo su participación Fernando Fiorillo, de Soledad, quien con goles se ganó su puesto en este estelar equipo.

Gabriel Berdugo hizo parte de los dos primeros títulos de Junior. Junto a ‘Toto’ Rubio conformaron la base barranquillera que se consolidó en 1977 y 1980.

En 1993 y 1995, el Atlántico fue nuevamente la base para bañar de gloria a la institución rojiblanca: Alexis Mendoza, Luis Grau, Oswaldo Mackenzie e Iván Valenciano constituyeron la cuota barranquillera para formar uno de los mejores equipos que ha visto la hinchada en toda su historia. Junto a ellos estaba Víctor Danilo Pacheco, oriundo de Suan y socio perfecto del ‘Pibe’ Valderrama, que llegó desde el sur del departamento para conquistar el país con la camiseta rojiblanca.

En 2004, campeonato recordado porque el título se logró ante Nacional en Medellín, la cuota atlanticense fue inmensa: un puñado de jugadores jóvenes barranquilleros como Hayder Palacio, Roberto Peñaloza, César Fawcett y José Amaya inscribieron su nombre en la historia rojiblanca a base de esfuerzo, ganas y goles. Con ellos estuvo Daniel Machacón, volante nacido en Suan, y Wilson Carpintero, atacante oriundo de Tubará, que aportó goles para llegar la quinta estrella.

En 2010 y 2011 repitieron nuevamente título Hayder Palacio y César Fawcett. José Amaya también hizo parte de la base barranquillera que, más de un lustro después, volvió a colocar al tiburón en lo más alto del fútbol profesional colombiano. Con ellos estuvo Carlos Bacca, oriundo de Puerto Colombia, que a base de goles de gran factura dejó su sello en la hinchada, siendo pieza fundamental de la sexta estrella (marcó dos goles en la final de vuelta a La Equidad) y la séptima (marcó dos goles en la ida y un gol en la vuelta a Once Caldas).

De Puerto Colombia para el mundo: Carlos Bacca conquistó los títulos de 2010 y 2011 y se consagró como goleador tanto en Colombia como en Europa.

El bicampeonato tiene una mención especial: un hito histórico puesto que, aunque Junior había logrado dos títulos en dos años consecutivos (2010 y 2011), era la primera vez que conseguía conquistar dos torneos seguidos (Liga 2018-II y Liga 2019-I). Y el jugador más destacado fue Teófilo Gutiérrez, el hijo de La Chinita, y sin duda alguna uno de los jugadores más destacados y exitosos que ha tenido Barranquilla y el Atlántico. Junto a él, Luis Narváez, del barrio El Bosque, James Sánchez y Jefferson Gómez aportaron para conseguir este hecho histórico. También hicieron parte jugadores como Germán Gutiérrez, oriundo de Malambo, y Leiner Escalante, nacido en Soledad, que estuvieron presentes cuando fueron requeridos.

Además de los campeones, se le hace mención especial a aquellos jugadores que llegaron a Junior y despertaron admiración, como el caso de Antonio Rada, el cañonero de Isabel López, en Sabanalarga, que conformó una llave magnífica con el brasileño Dida, e hicieron vibrar a la hinchada en los años 60; Michael Ortega, oriundo de Palmar de Varela, cuyo paso por el rojiblanco despertó muchos amores y odios, a pesar de sus excelsas condiciones; Luis Sandoval, soledeño que empieza a forjar su historia en el tiburón, al igual que César Haydar, nacido en Suan.

No se puede concebir el fútbol colombiano sin nombrar al Atlántico. Este pequeño departamento siempre aporta grandes jugadores que han dejado su huella no solo en Barranquilla y Colombia, sino en el mundo, como es el caso de Luis Muriel, oriundo de Santo Tomás, que desarrolla una gran carrera en Italia; Freddy Montero, de Campo de la Cruz, que estampó su poder goleador en Colombia, Estados Unidos y Europa; Macnelly Torres y Alex Mejía, barranquilleros campeones de América y que disputaron el mundial de clubes con Atlético Nacional, logro que también consiguió Rafael Santos Borré con River Plate. Es por eso que la historia del Atlántico y el fútbol estará ligada por siempre, con muchas más alegrías por venir.

Ganador de cuatro campeonatos con Junior, campeón de América con River y con trofeos en México, Turquía y Portugal, Teófilo Gutiérrez es el jugador atlanticense más destacado de los últimos tiempos.

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