Por Sebastián Larios. 24 de Junio, 2018
Perfecto es la palabra que describe la presentación de Colombia el día de hoy ante Polonia, perfecto porque se ganó en todos los aspectos que componen el fútbol: Actitud, desempeño colectivo y desempeño individual.
Desde el pitazo inicial, los ‘cafeteros’ entraron concentrados al 100% como demandaba la situación del partido de hoy en Kazán, ya que con el empate entre Senegal y Japón, el equipo que perdiera quedaría sin chances de continuar en el Mundial, y el empate dejaba prácticamente sin oportunidades a ambas selecciones, y así lo entendieron los dirigidos por José Néstor Pékerman.
Polonia oponía resistencia pero la actitud del equipo Europeo fue demasiado pasiva y nunca mostraron tener aquello que se necesita en este tipo de partidos, Colombia era superior en todos los frentes, pero faltaba claridad en la última zona de la cancha para definir las oportunidades de gol. Quintero, James y Cuadrado comandaban las acciones de la Tricolor demostrando todo su talento y jerarquía. Finalmente al minuto 39’ de la primera mitad llegó ese ansiado grito de desahogo con un cabezazo en el área chica de Jerry Mina después de una jugada fantástica de Juan Fernando Quintero y un centro preciso de James para terminar el primer tiempo con 1 a 0 a favor de Colombia.
En la segunda parte hubo minutos de sufrimiento para el equipo Colombiano, normales cuando la ventaja es mínima, pero la realidad es que Polonia nunca tuvo la claridad para inquietar la puerta defendida por David Ospina, que respondió de manera magistral en cada una de las oportunidades en las que fue necesaria su intervención.
El gol de la tranquilidad llegaría al minuto 69’ después de que Juan Fernando Quintero filtrara un pase a la espalda de los centrales Polacos y el ‘tigre’ Falcao definiera de forma excelente ante la salida de Szczesny.
Ese gol derrumbó por completo al equipo de Lewandowski, que abocado en ataque, sin orden ni alma, dejó espacios mortales como el que aprovechó James Rodríguez para meter un ‘puñal’ de pase que Cuadrado definió con precisión para el 3 por 0 final a favor de Colombia, que ve así sus posibilidades de clasificación completamente intactas.
La realidad es que hoy a Colombia le salieron todos los planes, la estrategia colectiva se ejecutó a la perfección y todos los jugadores tuvieron un rendimiento alto, Wilmar Barrios no hizo extrañar a Carlos Sánchez, Yerry Mina y Davinson Sánchez le dieron seguridad a la defensa, recuperándose Davinson del mal partido ante Japón. La dupla creativa entre Quintero y James funcionó y además no desequilibró al equipo como muchos tenían pronosticado y por último Matheus Uribe reemplazó a Abel Aguilar de una forma destacada.
Hoy no ganó solo Colombia, hoy ganó el fútbol vistoso y de talento, lo que le cae bien al Mundial, en el que el fútbol rocoso, defensivo y absolutamente táctico ha sido la elección de muchos elencos para intentar minimizar si se quiere, la falta de inventiva de sus jugadores.